Fuimos a Moalboal desde Bohol y nos quedamos dos noches. Fue una parada muy ajustada: aquí contamos cómo la organizamos, dónde dormimos, qué hicimos y lo que pagamos por cada cosa.
Sobre los importes: son los que pagamos nosotros en junio de 2026, no tarifas actuales ni precios garantizados. Los dejamos en la moneda en la que pagamos, porque es como se paga allí.
Cómo encajamos las dos noches
- 1 de junio: ferry desde Bohol, traslado por carretera hasta Moalboal y primera tarde por el pueblo.
- 2 de junio: día completo de barranquismo en Kawasan Falls.
- 3 de junio: última mañana en el banco de sardinas y taxi al aeropuerto para volar a El Nido.
De Bohol a Moalboal: ferry, puerto y carretera
El 1 de junio salimos del hotel de Bohol en un taxi que pedimos a través del alojamiento. El trayecto hasta el puerto de Tagbilaran —importante: el puerto, no el aeropuerto— duró entre veinte y treinta minutos.
Cruzamos con OceanJet en clase Business, con asientos reservados en una sala cerrada y con aire acondicionado. La travesía duró unas dos horas y la clase Business nos resultó cómoda para lo que dura el trayecto.
Los dos en los asientos de clase Business del OceanJet, al empezar la travesía desde Tagbilaran.
Cristina dormida en su asiento, tapada con un pareo: las dos horas de ferry también dieron para descansar.
El edificio del puerto de Cebú visto desde el ferry, ya llegando.Nadie nos había explicado cómo sería bajar del ferry en Cebú con las maletas. Veníamos de la tranquilidad de Bohol y, al salir del puerto, nos encontramos con calor, ruido y varios conductores ofreciéndonos transporte al mismo tiempo. Intentamos pedir un Grab, pero no conseguimos coche para ir hasta Moalboal y terminamos negociando allí mismo un taxi local. Hasta Moalboal fueron entre dos horas y media y tres de carretera.


Con el viaje hecho, llevaríamos el traslado cerrado o, al menos, una referencia previa de precio y conductor.
La tarde de llegada la dedicamos a pasear por la zona, comer por allí y ver el atardecer.


Dónde dormimos y cómo nos movimos
Nos alojamos en Maayong Hostel del 1 al 3 de junio, en una cabaña con cama y un baño con ducha parcialmente abierto al exterior. Pagamos 124 € por la habitación y las dos noches.
Es un sitio básico, sin lujos, pero nos pareció bastante aceptable para la oferta de la zona y, sobre todo, adecuado para el poco tiempo que íbamos a pasar dentro. Con una estancia tan corta no tenía sentido pagar por instalaciones que no íbamos a usar.
La fachada de madera de nuestra cabaña en Maayong Hostel.
El dormitorio, con cama de matrimonio y puerta de madera.
El baño, de cemento y con la ducha parcialmente abierta al exterior.
La zona común del hostel, con barra, sofás y lámparas de mimbre.

Dentro de Moalboal nos movimos en tuk-tuk, que es como se llega a las playas de los alrededores. Para irnos, pedimos el taxi desde el propio alojamiento y nos llevó directos al aeropuerto para volar a El Nido.
Las experiencias que hicimos
Kawasan Falls
Fue una actividad privada para nosotros dos, con dos guías, contratada a través del alojamiento con PH Kawasan Canyoneering. El paquete incluía traslado, equipo, tirolina, acompañamiento, fotografías, vídeos y comida. Pagamos 63 € por persona en junio de 2026.
El banco de sardinas
Una mañana bajamos temprano a la playa, a un kilómetro escaso del alojamiento. Contratamos a un chico local con el traslado desde el hotel y la vuelta, el acompañamiento dentro del agua y las fotos y los vídeos. Pagamos 10 € por persona. Llevábamos nuestro propio equipo de snorkel.

Las sardinas están cerca de la orilla, así que el acompañamiento no es imprescindible para verlas; a nosotros nos valió sobre todo por las imágenes, que no habríamos conseguido solos. Había opciones de buceo en la zona, pero nosotros hicimos snorkel, no buceo.
Los dos nadando juntos sobre el arrecife, cerca de la orilla.
Haciendo snorkel junto al banco de sardinas.
Una pared de sardinas que baja hacia el fondo.
Más cerca del fondo, una tortuga sobre el arrecife mientras Cristina nada por encima.
Reel · InstagramAsí vivimos el Sardine Run de MoalboalVer el vídeo en Instagram
Basdaku White Beach y Club Serena
Fuimos en tuk-tuk hasta Club Serena Resort, en Basdaku White Beach. Recorrimos la playa y pasamos la tarde en el resort, con bebidas, comida y puesta de sol.
La playa no nos pareció especialmente paradisíaca ni fue uno de los paisajes que más nos impresionaron del viaje. Lo que sí disfrutamos fue la tranquilidad del hotel, las vistas al mar y el atardecer.
Una de las flores blancas de centro amarillo que veíamos por toda la zona.
Juan en el muro de piedra de Club Serena, frente al mar.
Un zumo de sandía en Club Serena, con el mar al fondo.
Basdaku White Beach con el cielo cubierto.Comer, descansar y darse un masaje
En Veranda Kitchen & Bar tomé por 3 € uno de los mejores «matcha cream ice» que recuerdo.
Los dos con nuestras bebidas en la terraza de Veranda Kitchen & Bar.
El matcha con hielo y un zumo de sandía con su rodaja de fruta.Hicimos también dos desayunos tipo brunch, con aguacate, huevo, pan y café con hielo. Y un día comimos pescado y calamar a la brasa, con las manos y un guante de plástico.
Las salsas con chile y cítrico para acompañar la brasa.
El pescado y el calamar a la brasa.
Juan comiendo con las manos y un guante de plástico.En Moalboal Spa & Massage nos dimos dos tratamientos cada uno: un masaje de pies de treinta minutos y otro de espalda, hombros y cabeza de sesenta. En su carta el primero figura como «piernas y pies», aunque nosotros pedimos solo pies.
La carta de Moalboal Spa & Massage tal como estaba durante nuestra visita.
El letrero de madera de la entrada.
Los dos en las camillas durante el masaje.En los traslados por Cebú también nos asomamos a su vida cotidiana: calles con movimiento, pequeños comercios y gente que iba y venía al otro lado de la ventanilla del taxi. Estas imágenes recogen esos momentos entre excursiones, cuando el trayecto nos permitía observar cómo transcurría el día fuera de los lugares que veníamos a visitar.
Una calle con puestos, bicicletas y una moto aparcada.
Un puesto callejero de comida a la brasa.
Una moto frente a un 7-Eleven durante uno de nuestros traslados.
Un jeepney decorado entre cables y semáforos.Lo que pagamos
Estos son los importes que pagamos entre los dos en nuestro viaje, en junio de 2026. No son tarifas vigentes.
| Concepto | Total para los dos |
|---|---|
| Taxi del hotel de Bohol al puerto de Tagbilaran | 10 € |
| Ferry OceanJet Business, Tagbilaran a Cebú | 60,50 € |
| Taxi del puerto de Cebú a Moalboal | 63 € |
| Maayong Hostel, dos noches | 124 € |
| Barranquismo con PH Kawasan Canyoneering | 126 € |
| Acompañamiento en el banco de sardinas | 20 € |
| Taxi de vuelta al aeropuerto | 50 € |
| Tuk-tuk a Club Serena | 5 € |
| Comida en Club Serena | 22 € |
| Dos desayunos tipo brunch | 24 € |
| Matcha cream ice en Veranda | 3 € |
| Masaje de espalda, hombros y cabeza, 60 min | 1.340 PHP |
| Masaje de pies, 30 min | 800 PHP |
Qué haríamos de otro modo
Las actividades merecieron la pena; lo que no repetiríamos es la forma de encajarlas. Las dos experiencias nos encantaron, pero dos noches fueron insuficientes para la logística que exigía la parada: el ferry, la llegada al puerto, el coche largo de ida y el de salida se comieron una parte enorme de la estancia.
Con la misma ruta de 18 días, dedicaríamos ese tiempo a Bohol y a Corón. Si Cebú fuera la prioridad, lo montaríamos al revés: un recorrido propio y más largo por la isla. Las zonas que no visitamos —Pescador Island, Osmeña Peak, Cebú ciudad o Bantayan— habría que estudiarlas y planificar los traslados con calma, porque nosotros no podemos hablar de ellas por experiencia.
Es nuestra valoración sobre cómo encajaba en nuestro viaje, no una regla para todo el mundo.
