Opción 1 · Nuestra primera Roma, del 26 al 29 de noviembre de 2022
26 de noviembre · Primera caminata por Roma
Llegamos temprano y aprovechamos el primer contacto para caminar. Vimos el Coliseo por fuera y continuamos hacia el monumento a Vittorio Emanuele II, la Fontana di Trevi y Plaza de España, dejándonos llevar por las calles entre una parada y otra.
No fue un día de entradas ni una ruta guiada: fue un reconocimiento de la ciudad, útil para situarnos y empezar a entender las distancias.

27 de noviembre · San Pedro, Castel Sant’Angelo y cumpleaños junto a Piazza Navona
Pasamos toda la mañana en la basílica de San Pedro y su exterior. Juan quedó tan impresionado que preferimos contemplar el lugar con calma en vez de seguir corriendo. Coincidimos además con una misa del papa en directo.
Después caminamos hasta Castel Sant’Angelo, que vimos únicamente por fuera. No entrar fue uno de los errores que motivó la segunda visita. Continuamos hacia Piazza Navona y el Panteón de Agripa, que tampoco visitamos por dentro, y volvimos al alojamiento para descansar.
Esa noche celebramos el cumpleaños de Cristina en La Piccola Cuccagna. Después tomamos tiramisú y café en Tre Scalini, en Piazza Navona, donde el camarero y Juan le cantaron cumpleaños feliz. La guía de alojamientos y comidas cuenta esa celebración y por qué seguimos volviendo al mismo restaurante.
Durante aquella jornada también tomamos algo en Liòn, en Via dei Sediari, y nos hicimos algunas de nuestras primeras fotos de enamorados. Habíamos reservado una terraza de un hotel junto a Piazza Navona, pero el precio, el frío de noviembre y la decepción al sentarnos hicieron que nos marcháramos. No recordamos el nombre y preferimos conservar la experiencia sin atribuírsela a un establecimiento concreto.

28 de noviembre · Coliseo y Foro Romano
Entrar en el Coliseo hacía muchísima ilusión a Juan. Permanecimos aproximadamente una hora y media en la arena, observando el espacio y escuchando explicaciones de los grupos guiados. Después pasamos al Foro Romano y nos dieron cerca de las 17:00 sin querer salir de allí.
La comida de ese día no es recomendable y ni siquiera conservamos el nombre. Lo que sí recordamos fue el helado de Juan en FLOR Gelato, Via Cavour 337. Habíamos oído que las heladerías que conservan el producto tapado suelen ser una buena señal y quisimos comprobarlo.
Al anochecer contemplamos el Foro desde el mirador del Campidoglio, junto al Tabularium y Via di San Pietro in Carcere. También visitamos la basílica de Santa Maria in Aracoeli, reconocible por la gran escalinata de 124 peldaños junto al Vittoriano.
Terminamos agotados y compramos pizzas y refrescos en Alice Pizza, bajo el alojamiento. Subir la cena a la habitación fue también una decisión de viaje: no todo tiene que ser seguir caminando.

29 de noviembre · Trastevere, isla Tiberina y regreso
La última mañana caminamos por Trastevere, la ribera del Tíber y la isla Tiberina. Teníamos previsto comer en el barrio, pero llegamos cerca de las 15:00 y no quisieron atendernos. Volvimos a La Piccola Cuccagna: cuando un lugar había funcionado tan bien y quedaba poco tiempo, preferimos no arriesgar.
Antes de recoger las maletas fuimos a la tienda Magnum para que Juan pudiera crear su propio helado. Después regresamos al alojamiento y salimos hacia el aeropuerto.

Opción 2 · Nuestra segunda Roma, del 9 al 13 de octubre de 2026
Viernes 9 · Vuelo nocturno y Maison Margot
Salimos muy tarde, dejamos el coche en el aeropuerto y llegamos a Fiumicino de noche. Habíamos concertado un traslado que nos esperaba en una terminal acordada. Para una llegada así, confirmaríamos con el conductor el punto de encuentro antes de volar.
El conductor nos dejó en un aparcamiento próximo al alojamiento y caminamos unos cinco minutos hasta Maison Margot. Dormimos allí del 9 al 10. El coste y la valoración del alojamiento figuran en la guía de alojamientos y comidas.
Sábado 10 · De Fiumicino al Vaticano, castillo y Passetto
Por la mañana tomamos un autobús hasta el aeropuerto y después el Leonardo Express hasta Termini. Pagamos 14 € entre los dos por el autobús, pese a utilizarlo para un tramo muy corto, y 28 € por el tren. Fue una de las decisiones que revisaríamos: conviene comparar el traslado completo hasta el centro, no valorar solo el ahorro de la habitación de tránsito. No conservamos identificado el operador, así que no usamos ese trayecto como instrucción para que otros lo reproduzcan.
Desayunamos en el mercado de Termini, dejamos las maletas en Station to Station Rome y fuimos en taxi al Vaticano. El taxi costó 25 € y lo contratamos por Uber. Más adelante identificamos FREENOW como otra aplicación para comparar; no podemos garantizar que sea siempre más barata.
Pasamos la mañana en los Museos Vaticanos. Al salir necesitábamos sentarnos y cambiamos Pastasciutta por Café Bar Moretto. Después caminamos hasta Castel Sant’Angelo, disfrutamos de su interior y del atardecer y permanecimos hasta el cierre. El Passetto nocturno fue una visita guiada de aproximadamente una hora a hora y media.
La jornada terminó con mucho cansancio y dolor de espalda. Pasamos por Piazza Navona, cenamos en La Piccola Cuccagna y Juan tomó un helado en Frigidarium antes de volver al alojamiento. La guía gastronómica concentra platos, precios y valoraciones.
Domingo 11 · Palatino, descanso y cena en Trastevere
Desayunamos de nuevo en el mercado de Termini, esta vez una focaccia y dos cafés por unos 16 €. Como estábamos cansados, nos levantamos más tarde y llegamos al recinto más tarde de lo previsto. Tomamos el metro hasta la zona del Coliseo y dedicamos unas tres horas al Palatino. El Foro ya lo conocíamos de 2022 y esta vez tuvo un papel secundario, principalmente desde arriba. La valoración de repartir estas visitas y lo que más nos ayudó a comprender el lugar se desarrolla en la guía de Coliseo, Foro y Palatino.

Al mediodía volvimos a Termini para comer pizza y después descansamos en el alojamiento. El mirador del Gianicolo estaba previsto para la tarde, pero estábamos tan agotados que nos quedamos dormidos y lo descartamos. No visitamos el Gianicolo en este viaje.
Por la noche sí fuimos a Trastevere y cenamos en Pasta e Vino, en Via della Pelliccia. Fue una de las comidas que más nos gustaron, con pasta elaborada en el propio local. Vimos otros establecimientos con el mismo nombre durante el viaje, pero esta fue la sucursal que probamos. Después volvimos a dormir a Station to Station.
Lunes 12 · Aventino, Barrio Judío, Panteón y Roma al anochecer
Hicimos el free tour de Caminando por Roma con Vanesa, documentado en la reserva como «Roma Secreta y Gueto Judío». Aportamos 10 € por persona. El paseo nos llevó por el Jardín de los Naranjos, Santa Maria in Cosmedin, la Roma antigua y el Barrio Judío, donde nos explicaron los recordatorios colocados en el suelo. Terminamos en la plaza de la Fuente de las Tortugas.
Comimos en Il Giardino Romano y continuamos hasta Mr. 100 Tiramisù, donde probamos un tiramisú cada uno. Después visitamos el Panteón por dentro y caminamos hacia el Vittoriano. Allí, por recomendación de Vanesa, encontramos una terraza con servicio de café y aperitivos y vistas hacia el Coliseo. El acceso a esta terraza era gratuito; pagabas lo que consumías. Nos pareció un descubrimiento estupendo para sentarnos con un café y disfrutar de las vistas. No era la terraza panorámica superior de pago. Nos sentamos antes del atardecer y no esperamos hasta la puesta de sol: había gente esperando y preferimos continuar.
Terminamos viendo el Coliseo al anochecer y cenando en Tettarello, una de nuestras favoritas del viaje.


Noche del 12 al 13 · Dormir en el aeropuerto fue un error
Después de cenar y recoger las maletas, tomamos un autobús hacia Fiumicino sobre las 23:30, por 7 € por persona. Pasamos la noche esperando el vuelo de primera hora, sin una cuarta noche de alojamiento.
Descansamos mal en unas sillas antes del control. Según nuestra experiencia aquella noche, pudimos pasar el control aproximadamente a las 03:00 y embarcamos después de las 05:00. Dentro encontramos más personas durmiendo y asientos que parecían más cómodos. Esa observación no acredita que sea posible pasar el control la víspera con cualquier vuelo ni que exista un horario fijo: depende de la operativa y de las condiciones de acceso.
No repetiríamos esa decisión. Al comparar vuelos incluiríamos el coste de una noche cercana al aeropuerto o elegiríamos un horario de regreso que permitiera dormir. El ahorro dejó de compensar cuando tuvimos que pasar la noche agotados e incómodos.

Opción 3 · Una Roma completa en cinco o seis días útiles
Esta ruta combina lo que hicimos en los dos viajes; no la recorrimos de una sola vez. Es la forma en que lo repartiríamos si hoy dispusiéramos de más días seguidos.
Día 1 · Coliseo y Foro Romano
Dedicar la jornada a estos dos espacios, como hicimos en 2022, contando con pausas y sin añadir el Palatino por obligación. A nosotros ya nos ocuparon buena parte del día y no habríamos disfrutado de meterlo todo junto.
Día 2 · Centro histórico a pie
Uniríamos el Vittoriano con la Fontana di Trevi y Plaza de España, y después el Panteón y Piazza Navona. Dejaríamos tiempo para caminar entre ellos y para entrar en el Panteón si se ha reservado, sin sumar otra gran visita a esa jornada.
Día 3 · Museos Vaticanos y Castel Sant’Angelo
Reservar la franja de los museos y decidir si el castillo y el Passetto encajan según horarios y energía.
Día 4 · Palatino y tarde con margen
Reservar el Palatino para otra mañana: nuestra visita de 2026 duró unas tres horas. Dejar después tiempo para comer, descansar y decidir una actividad suave. No convertir esta jornada en la segunda mitad de una maratón arqueológica.
Día 5 · Roma antigua, Barrio Judío y Trastevere
Visita guiada por la mañana y una tarde flexible, ajustada a las fuerzas y los traslados. Se puede reservar Trastevere para cenar, como hicimos nosotros. Evitar añadir otra gran visita con horario obligatorio.
Día 6 · Dar más espacio a las visitas
Si hay seis días útiles, utilizar el margen para separar Museos Vaticanos de Castel Sant’Angelo y Passetto, o para dedicar más tiempo a un barrio. Gianicolo puede estudiarse como opción pendiente de experimentar: no se presenta como una visita que hayamos hecho. La prioridad de esta propuesta es espaciar el viaje, no rellenar el día con más lugares.
Qué versión elegir
- Tres días: primera toma de contacto y prioridades claras.
- Segunda escapada: ideal si ya se conocen Coliseo, Foro y centro histórico.
- Cinco o seis días: permite equilibrar visitas con entrada, barrios y descansos.
- Dos viajes: opción válida para quien prefiera escapadas cortas y acepte dejar experiencias pendientes.


